Este fin de semana apenas nos vimos, entre tus responsabilidades familiares y partidarias creo que habran sido ayer unas tres horas, y aun no apareciste.
Como ya se me olvida que te extraño, lo que me esta empezando a preocupar es que me está gustando estar sola.
Y eso me hace pensar que, quizás, no te necesito tanto.
Y que evidentemente, vos tampoco.
Y no sé si contártelo o dejarlo pasar. En ese caso, va a dejar de ser una sospecha para ser una realidad.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario