Hace poco, mirando unas revistas viejas de mi viejo, y haciendo algunas preguntas, me di cuenta de lo complicado que era el tema del sexo en la generación de nuestros viejos. Más que complicado, era tabú; me da la sensación (aunque es obvio no?) de que todos lo hacían, pero no se hablaba demasiado al respecto. Si por lo bajo, o entre charlas de amigotes, pero no abiertamente como ahora. De lo que sí se hablaba era de comida: las mujeres se intercambiaban recetas, Doña Petrona cocinaba en tiempo real, las abuelas hacían masitas y las mamás cocinaban soberbias milanesas con ajo y perejil. Hojeando otra revista, pero más actual, me reía con mi vieja diciendo que era como ir al mercado central: carne, carne y más carne. Una sucesión de culos y tetas y cuerpos imponentes, y frases del estilo "No te encanta una mujer con la ropa interior impecable?". Ahora todo el mundo coge y habla mucho sobre el tema, todos tenemos una vida sexual super activa y asumida, y cada vez más jugada y experimentada, todo muy posmoderno.
En cambio con el tema de la comida........Ah no, esa es otra cosa. Eso sí es tabú. Disfrutar del sexo está perfecto, es más: es un mandato. Debe ser así. La ley consuetudinaria en todo su rigor. Pero disfrutar de la comida..........Eso sí que es tabú. Cuántas veces hemos recibido reproches por comer un buen plato de pastas con budín de pan de postre.
Y ambas son cosas de lo más básicas. Es lo que nos iguala con los animales. Algo tan básico como comer se convierte para algunos en un acto de culpa.
Leí un libro que se llama Plop, de Rafael Pinedo, sobre una sociedad futura totalmente decadente, pobre y sucia, con leyes muy rígidas. Una de las prohibiciones era comer frente a los demás. Comer era un acto considerado pestilente, y que debía hacerse a escondidas. A aquél que veían alimentándose sencillamente le extirpaban la lengua.
1 comentario:
La Argentina es un lugar que vive de las apariencias más que la mayoría de los países occidentales, siempre hubieron gente bien y gente mal, es una idiosincrasia que se instaló en los tiempos de Juan de Garay y nunca más cambió. Por ese tipo de cosas es que los argentinos tienen tan mala fama en el resto de Latinoamérica.
Peor es para los asiáticos (sociedades super colectivistas), por ejemplo en la India, donde hay separación de castas y casamientos arreglados, o en China, donde desonrar a la familia o a la comunidad es muchísimo peor que desonrarse a uno mismo. En cambio en los lugares más individualistas (USA, Alemania) en vez del culo te miran el saldo de tu cuenta bancaria.
De todas formas me parece que te hacés demasiado problema. Veo que estás enojada con las chicas cabeza de estopa, sus culos y sus tetas, y con los hombres que les hacen el caldo gordo.
Esa gente es parte del paisaje. No dejes que te afecte, y aprovechá que todo el respeto por vos misma que te dió el Tae-Kwon-do. Pero eso sí, no lastimes a nadie, que por lo general la gente se asusta bastante con menos.
De todas formas el gran secreto es lograr aceptar quien uno es y que no te importe el resto. Lleva años de práctica y mucho yoga y mucha meditación. Algunos logran la iluminación cuando nacen sus bisnietos.
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