
No sé que me pasa últimamente que no tengo interés en coger. Así lisa y llanamente. No quiero. Obviamente mal no me vendría, pero si se da la situación, la evito. Y sino, ni la busco. Antes cuando me sentía atraída por alguien, era una sensación volcánica, de necesidad de "fagocitarme" al otro, a lo Moria. Hoy por hoy no hay nadie más en la mira. Hasta la situación con Marcelo me decepciona, aunque sé intimamente que este no es el cierre definitivo. Ando ganas de uno de esos besos de película, apasionados y dulces, que sentís que el tiempo se detiene, y que lo único que importa es no despegarse. Sé que suena cursi.
Una de las renuncias de estar en pareja es no volver a tener esa sensación de besar a alguien por primera vez. Cómo te mirás, cómo te vas acercando hasta qué charán, se produce. Esa sensación es única. Las últimas veces que besé a alguien "por primera vez" fue porque me querían coger. Yo también obviamente, sino no hubiera accedido. Pero estoy medio harta de eso. La próxima vez que lo haga, espero que me signifique algo más.
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